lunes, 11 de diciembre de 2017

ENTREVISTA AL DIRECTOR VÍCTOR MATELLANO: "EL FANTATERROR ESPAÑOL FUE UN CINE QUE TUVO MAYOR RELEVANCIA INTERNACIONAL DE LO QUE PARECE"

Entre los días 16 y 18 de noviembre, el realizador y guionista español Víctor Matellano, acudió como invitado a la Primera Edición de Isla Calavera - Festival de Cine Fantástico de Canarias. Allí concedió amablemente varias entrevistas, contó diversas anécdotas en los encuentros con los fans, y también participó en las charla posterior a la proyección de "La cosa" (1982) de John Carpenter, así como en los cineforum posteriores a la proyección de dos de sus películas "Wax" (2014) y "¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror" (2013). En estas dos últimas estuvo acompañado por al actor Jack Taylor y el diseñador de efectos especiales y de maquillaje Colin Arthur. 


¿Cómo surgió el planteamiento de tu película "Wax" (2014)?:

Para idear el proyecto, que fue mi primera película de ficción, me inspiré en el elemento no vivo y en ese aire retro que tienen las figuras de cera. Al mismo tiempo, en mi infancia, una de las primeras películas que vi dentro del programa "Mis terrores favoritos" (1981-82) de Narciso Ibáñez Serrador, fue "Los crímenes del museo de cera" (1953) de André De Toth con Vincent Price. Yo cuando estaba en el colegio había ideado una obra de teatro que básicamente era la misma idea de "Wax", y años más tarde hice la sinopsis y se la presenté a unos productores que finalmente no fueron los que produjeron la película. El guion lo escribí junto a Hugo Stuven Casasnovas, es una historia de horror muy sencilla, pero con un giro final muy del estilo de los cómics de la editorial EC. 

¿Cómo fue el rodaje del film?:

La película se rodó con muy bajo presupuesto en 2012, durante sólo 16 días, contando con localizaciones en Barcelona, Gerona, Málaga y Madrid. Sin embargo, por circunstancias del cine español, no se estrenó hasta 2014. De hecho, tras su premier, que tuvo lugar en el Festival Nocturna de Madrid, luego se estrenó en Estados Unidos durante la Noche de Halloween de ese año, con distribución de Charles Band, y posteriormente llegó a cines en España. La película fue un sueño poder hacerla, una ensoñación conseguir rodarla, y a su vez, fue toda una pesadilla para montarla y postproducirla. Algún día contaremos el making of, porque ahí hay material para otra película, ya que fue un milagro, que a pesar de las dificultades técnicas, la película exista gracias al equipo tan profesional con el que conté. 


¿Ya habías pensado en Jack Taylor para el papel del Dr. Knox?:




Sin duda. Yo ya había trabajado con Jack Taylor en algunos de mis primeros cortometrajes. El papel se escribió para él. No concibo la película sin él, y creo que el gran valor de "Wax" es su interpretación del personaje. Es el mejor actor con el que he trabajado en todos los sentidos, y aportó mucho a nivel creativo. Durante el rodaje de algunas escenas, llegó a arrancar aplausos por parte del equipo, algo que es muy poco habitual. 

¿Cómo fue la labor para crear el vestuario tan característico que lleva el personaje:

La inspiración inicial fue el vestuario que lucía Vincent Price en "Los crímenes del museo de cera". La diseñadora de vestuario de "Wax" fue Yvonne Blake, actual presidenta de la Academia de Cine Español, y que fue la que le dio el aspecto final con las polainas. A su vez, todo surgió a partir de un dibujo del gran ilustrador y recientemente fallecido Alfonso Azpiri, que dibujó al personaje como aparece al principio de los títulos de créditos. 

¿Cómo es trabajar con Colin Arthur?:




Es una responsabilidad muy grande, porque él ha trabajado con algunos directores a los que yo no les llego ni a la suela de los zapatos. Ya son cuatro colaboraciones juntos con el cortometraje "La cañada de los ingleses" (2014), "Wax", "Vampyres" (2015) y "Parada en el infierno" (2016), y para mi es un regalo.

Pienso que es curioso que se le vincule tanto con el género fantástico, cuando también ha hecho otro tipo de efectos especiales en películas que nada tienen que ver con el género como "La hija de Ryan" (1970) de David Lean. 

¿Cuáles crees que son las anécdota más curiosas del rodaje de "Wax"?:

Quizá que contamos con la ayuda de una médico forense de la Audiencia Nacional, que nos asesoró durante el rodaje a la hora de reproducir determinados diálogos del Dr. Knox.  

También nos llevamos sustos todas las noches con las figuras de cera, y aunque yo soy bastante escéptico, en el rodaje surgieron algunos fenómenos muy extraños durante la grabación relacionados con ruidos en lugares donde no había nadie, y hasta vinieron periodistas del diario "La Vanguardia" para realizar un reportaje.  

¿Cómo fue embarcarse en la aventura para realizar tu documental "¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror" sobre el fantaterror español?:

El llamado fantaterror español, un tipo de cine fantástico que se hizo en España con régimen de coproducción durante los 60 y 70, siempre me ha resultado muy interesante como fenómeno sociológico y hay que analizarlo contextualizándolo en la época en que se hizo. Muchas de estas películas hicieron mucho dinero como "La noche de Walpurgis" (1971) de León Klimovsky, mientras que otras no funcionaron bien en España pero se vendieron estupendamente fuera, e incluso algunas no fueron valoradas en su momento y hoy son reivindicadas. 


Es muy interesante que la mayor parte de los actores españoles pasaran por él, como son los casos de Paco Rabal en "La invasión de los zombies atómicos" (1980) de Umberto Lenzi, Luis Escobar en "Buenas noches, señor monstruo" (1982) de Antonio Mercero o Charo López, que hizo de vampira en televisión en "La familia Vourdalak" (1975). Es un cine que a su vez, se reatroalimenta por el fenómeno fan, que permite que se reediten películas como "El buque maldito" (1974) de Amando de Ossorio. 

También me llama la atención que fue un cine que tuvo mayor relevancia internacional de lo que parece, como demuestran los testimonios del director estadounidense Joe Dante en el documental. De hecho, películas como "El hombre lobo" (2010) de Joe Johnston con Benicio del Toro, tiene puntos en común con las películas de Paul Naschy; o me aventuro a afirmar que John Carpenter había visto "El buque maldito" antes de rodar "La niebla" (1980).  

Mi contacto con algunas de estas películas se remonta a  cuando fueron emitidas en "Mis terrores favoritos", y el problema estaba en que cuando en la pantalla de TVE aparecía un rombo, eran recomendadas para mayores de 14 años, y si tenían dos rombos, para 18. A mi me faltaban muchos años para llegar a esas edades, pero tímidamente, pude ver algunas partes escondido detrás de la puerta, y a su vez, había un truco, como las películas iban precedidas de un prólogo a cargo de Narciso Ibáñez Serrador, los rombos no aparecían hasta los títulos de crédito. Lo divertido era que aunque no las pudiera ver, estas historias me las contaban en el colegio y jugábamos a reproducirlas en los recreos. Es un tipo de cine con el que yo había entrado en contacto desde hacía bastante tiempo, desde que colaboraba en fanzines, y con toda mi timidez, comenzaba a hacer entrevistas a Paul Naschy, Jack Taylor o Narciso Ibáñez Menta. Al mismo tiempo, yo ya lo había tratado el tema en algunos de mis libros, y como tenía la suerte de haber entablado amistad con los directores y actores de este cine, el paso del libro al documental, fue algo natural.  

¿Con qué película te quedarías de todas las citadas en el documental?:


Yo tengo especial cariño a "Pánico en el Transiberiano" (1972) de Eugenio Martín. Eugenio llegó  a escribir un guion para una secuela, pero la propuesta no ha visto la luz porque productoras no se han arriesgado a contratar a un director tan mayor. Sin embargo, quizá algún día esa historia pueda ser adaptada en formato de cómic.  

Otra por la que tengo debilidad es "Mil gritos tiene la noche" (1982) de Juan Piquer Simón, cuya recaudación en Estados Unidos superó a "Zelig" (1983) de Woody Allen. 

Algunos de los carteles de estas películas eran muy atractivos, ¿conoces alguna curiosidad sobre sus diseños?:




Algunos carteles españoles de esas películas son auténticas joyas. Fueron obra de artistas como Montalbán o Jano. El director Juan Piquer Simón sabía mucho a la hora de vender la película con el cartel, era más listo que el hambre. Cogió el cómic de "La Sombra" de Mike Kaluta, y se lo llevó a Jano para que le sirviese de inspiración para el cartel de "Mil gritos tiene la noche", y le dijo que a esa figura oscura y con sombrero, le añadiese una motosierra. 

A pesar de que en muchas ocasiones el crítico Carlos Aguilar ha sido muy duro con la figura de Paul Naschy, en el documental sorprende su testimonio favorable, ¿cómo lograste esto?:


Carlos Aguilar.

Carlos Aguilar tiene un valor impresionante en la historiografía del fantaterror español en una época en la que pocos publicaban. Muchas veces lo he hablado con él, y Carlos es más partidario de dar su la opinión, mientras que yo prefiero el ensayo, porque me interesan más las circunstancias de la película, que hacer crítica. Dentro de sus filias y fobias, a él Paul Naschy no le gustaba, pero fue variando su opinión y se ha suavizado con el tiempo, algo contrario que con Jesús Franco, al que defendía más al principio. De todas formas, y aunque todos los entrevistados fueron muy amables, si alguno dijo algo que resultó inconveniente, el director está para cortarlo.


En el documental, se echa de menos más material sobre "¿Quién puede matar a un niño" (1976) de Narciso Ibáñez Serrador, ¿cuáles son las razones?:

Para realizar "¡Zarpazos!" puede contar con muchas imágenes de películas gracias a la colaboración de amigos que tenían sus derechos, como Jose Luis Alemán, Eugenio Martín, Sergio Molina (hijo de Paul Naschy) y José Frade. Si no, es muy caro utilizar fragmentos, introducir un minuto de película en un documental en España son más de 2000 euros, y Enrique Cerezo, que es quien tiene los derechos de ¿Quién puede matar a un niño?", no colaboró. 

¿A qué se debe que algunas ediciones en formatos domésticos de estas películas sean peores en España que en países como Estados Unidos o Alemania?:

Eso se debe a que en España había que depositar una copia de trabajo en la Filmoteca Nacional, la cual en muchos casos era una copia de una película que había estado circulando hasta tres años de pueblo en pueblo. Al mismo tiempo, la guía de censura te obligaba a cortar un nuevo plano, y la copia llegaba muy machacada. Sin embargo, las copias extranjeras se han mantenido íntegras, de hecho la versión completa de "La residencia" (1970) de Narciso Ibáñez Serrador es la que está en Alemania, ya que la española es penosa y está muy cortada. Otro ejemplo es "Al filo del hacha" (1988) de Jose Ramón Larraz, de la que hace poco grabé unos extras con Jack Taylor para su edición en DVD en Gran Bretaña, y la película tiene una calidad muy superior a la copia de José Frade. 

¿Cómo fue tu amistad con el realizador Jesús Franco?:



Jesús era una de las personas que más sabía de cine de entre todas las que he conocido. Se empapó del talento de grandes como Orson Welles, y tuvo una relación directa con Fritz Lang. Lo difícil es hacer las cosas como las hizo él en su época. Entre los consejos que me dio, siempre me dijo que su clave era no tomarse las cosas demasiado en serio.  

¿Qué nos puedes contar de tus siguientes largometrajes estrenados, la película de terror "Vampyres" (2015) y el western "Parada en el infierno" (2016)?:




"Vampyres" fue un remake del film británico "Las hijas de Drácula" (1974) de Jose Ramón Larraz, que a su vez servía como homenaje al original. Larraz era un director muy peculiar, siempre decía que había que ser honesto y llegar a contar las cosas hasta el final, por eso afirmaba que si un realizador no era capaz de rodar una historia que empezaba con "Había una vez dos vampiras boyeras", era mejor que rodase otra que comenzase con "Había una vez un misionero en Abisinia". En lo referente a "Parada en el infierno", esta película es mi aportación al western europeo.


¿Cómo ha sido tu experiencia como escritor y ensayista de libros de cine como "Spanish Horror" (2009), "Spanish Exploitation" (2011) o "Colin Arthur, criaturas, maquillajes y efectos especiales" (2013)?:




Esta otra faceta la he compaginado con el cine y estoy muy satisfecho. En el caso de "Spanish Horror",  sirvió como germen de "¡Zarpazos!", y tuve el orgullo de haber podido contar con Christopher Lee para la presentación, y con Paul Naschy como autor del prólogo. 


Respecto al libro sobre Colin Arthur, requirió mucho esfuerzo por parte de ambos, ya que fue necesario ordenar todo el material de las entrevistas. 



Como cineasta, ¿cuál crees que es el mejor modelo para hacer cine en Europa?:


Fue muy interesante el período en el que en España se hicieron coproducciones con Alemania, Gran Bretaña o Estados Unidos, y desafortunadamente ese modelo se ha perdido. También me pareció muy curioso el cine exploitation que se hizo en España, por su modelo de venta. En mi caso, creo que es bueno realizar películas en inglés, con actores internacionales, y cuyos argumentos se puedan vender bien fuera de España. 

Lo ideal, también sería rebajar la presión fiscal y los impuestos, por eso, el nuevo método para fomentar rodajes en Canarias, me parece modélico, y va a provocar que se realicen muchos rodajes en las islas. 

Por otra parte, creo que en España han habido unas corrientes de opinión en las que durante años, no se ha querido a nuestro cine, y eso lo ha perjudicado. Por este motivo valoro el modelo del cine francés, donde desde la educación escolar, se ha fomentado para que los franceses amasen su cine. 

¿Qué te parece la propuesta de Isla Calavera - Festival de Cine Fantástico de Canarias?: 

Siempre es bueno que se hagan este tipo de festivales que fomenten el fantástico, y me hace especial ilusión haber sido invitado en esta primera edición, que espero que sea el inicio de muchas más. 


lunes, 4 de diciembre de 2017

ENTREVISTA A COLIN ARTHUR: "A RAY HARRYHAUSEN LE DEBO CASI TODO, LLEGUÉ A CONSIDERARLO COMO SI FUERA MI PROPIO PADRE"




El diseñador de efectos especiales y de maquillaje británico Colin Arthur fue otro de los invitados de la Primera Edición de Isla Calavera - Festival de Cine Fantástico de Canarias, celebrado en Multicines Tenerife. Entre los días 15 y 19 de noviembre participó en las charlas sobre "Wax" (2015) y "¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror" (2013) de Víctor Matellano, en una sesión de firmas, concedió varias entrevistas, y al igual que Jack Taylor, el sábado 18 recibió el Premio Isla Calavera de Honor en la Gala de Clausura. 

En todo momento demostró su calidad humana y su predisposición. Gracias a ello, el Festival pudo contar con una exposición dedicada a su ya extensa obra, en la que los asistentes pudieron disfrutar de cerca con una serie de impagables piezas que él mismo cedió, y que proceden de su colección personal de trabajos para películas internacionales o españolas. 


Máscara del Visir de "El viaje fantástico de Simbad" (1973), escultura de las manos de Ray Harryhausen, miniatura del Minotauro de "Simbad y el ojo del tigre" (1977) y oreja cortada de "Parada en el infierno" (2016). 

Cráneo usado para el personaje de Ash (Ian Holm) en "Alien, el octavo pasajero" (1979) de Ridley Scott y en "Drácula" (1979) de John Badham.

El Comepiedras de "La historia interminable" (1984) de Wolfgang Petersen.

El Bebé Comepiedras de "La historia interminable" (1984). 

Dentadura usada en la película "Sexy Beast" (2000) y galería de fotos de su trabajo en "El imperio del sol" (1987) de Steven Spielberg.

Colin Arthur en la galería de fotos de "La historia interminable" y firmando una imagen perteneciente a su trabajo como maquillador del personaje de Calibos (Neil McCarthy) en "Furia de titanes" (1981). 

¿Cómo llegaste a un proyecto tan importante como "2001: Una odisea del espacio" (1968)? de Stanley Kubrick?:



Yo en aquel entonces trabajaba en el Museo de Cera Madame Tussauds de Londres, y Stanley Kubrick se puso en contacto con los propietarios porque estaba buscando a gente que pudiese trabajar en "2001: Una odisea del espacio", y al final, como había visto mis trabajos allí, me seleccionó. Entre mis labores en  esta película, me encargué de diseñar las máscaras de simios que aparecen en el prólogo. Kubrick era un director muy exigente y no era fácil trabajar con él, pero tuve una buena relación y después repetí en "El resplandor" (1980). En esta última utilicé mi propia fórmula para recrear los 5000 litros de sangre llamada Colin's Claret, la cual ya se había utilizado en "El baile de los vampiros" (1967) de Roman Polanski.




¿Qué se aprende al trabajar con un maestro de los efectos especiales como Ray Harryhausen en películas como "El viaje fantástico de Simbad" (1973), "Simbad y el ojo del tigre" (1977) o "Furia de titanes" (1981)?:




A Ray Harryhausen le debo casi todo, aprendí muchísimo de él, y tuvimos una relación muy estrecha, casi como una simbiosis, de hecho llegué a considerarlo como si fuera muy propio padre. Su inventiva visual y su talento eran portentosos, le echo muchísimo de menos.   

¿Qué recuerdas de la experiencia de maquillar a Vincent Price en "El abominable Dr. Phibes" (1971)  de Robert Fuest o a Sean Connery en "Zardoz" (1974) de John Boorman:



Vincent Price era muy profesional, y nunca se quejaba de nada, siempre es un placer trabajar con actores como él o Jack Taylor. Respecto a Sean Connery, costó mucho que accediera a utilizar aquel vestuario tan de cómic, y recuerdo que se asustó al verse en el espejo cuando le apliqué el maquillaje de envejecimiento. 


En Gran Bretaña trabajaste con el director José Ramón Larraz en el film británico de terror "Las hijas de Drácula" (1974), ¿cómo viviste este primer acercamiento con un cineasta español?:




Yo era muy joven y tenía cierto respeto hacia el director. Era un hombre muy intenso, y en aquella época, él no hablaba ninguna palabra de inglés. Aún así, disfruté mucho haciendo los efectos de maquillaje. El planteamiento del film era muy arriesgado para la época, al girar en torno a dos vampiras con tendencias lésbicas. 

¿Cuál fue tu cometido en la película bélica "La cruz de hierro" (1977) de Sam Pekinpah?:



Yo tuve que diseñar las armas que llevaban James Coburn y los extras de la película, porque las originales eran muy pesadas y así los actores no cargaban tanto peso, ni se hacían daño al caerse. Por eso yo hice moldes con látex y espuma.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en "Conan, el bárbaro" (1982) de John Millius?: 


John Milius fue un director muy respetuoso y tenía las ideas muy claras. La creación de los efectos especiales fue muy compleja y tuvimos algunos percances, recuerdo que rodando la escena con la serpiente mecánica, el ímpetu de Arnold Schwarzenegger hizo que la destruyese sin querer, y esto hizo que se quedase muy preocupado y hasta se disculpase.  Dino de Laurentiis, que era el productor de la película, luego me ofreció trabajar en "Dune" (1984) de David Lynch, pero no pude aceptar porque ya me encontraba trabajando en "La historia interminable". Pensé que esto me imposibilitaría volver a trabajar con él, pero tuve suerte, ya que luego me llamó para "El guerrero rojo" (1985) de Richard Fleischer.

¿Cómo diseñaste al dragón volador Fujur en "La historia interminable" (1984)?:



Lo hice a partir de una escultura de un perro que yo tenía, esa es la razón por la que el rostro de Fujur tenía ese aspecto canino.  

Fotografías y diseños de "La historia intermible": Réplica de El Auryn, pelo y escamas de Fujur y escultura del perro usado como modelo para su diseño.

¿Y con Steven Spielberg en "El imperio del sol" (1987)?:


Fue una gran experiencia trabajar con un director tan importante durante el rodaje en Cádiz, mi función en la película era realizar el maquillaje de las personas que sufrían de inanición, y traté de buscar la forma de que quedase lo más realista posible.

¿Cómo te sentiste al recibir el Goya a los Mejores efectos especiales por "La grieta" (1990) de Juan Piquer Simón?: 



Me sentí muy alagado con este reconocimiento. Lo más difícil fue diseñar a aquel monstruo con la boca enorme y sus grandes dientes. 

¿Cómo afrontaste los efectos especiales de "Wax" (2015)?:




Aunque en la película se utilizaron algunos efectos digitales, la mayor parte del trabajo fue artesanal. Lo más difícil fue recrear la cabeza de Jack Taylor para el muñeco de cera del Dr. Knox. Ese trabajo quedó muy bien gracias a la colaboración de mi esposa Sarah. Fue una labor de mucha paciencia, trabajando con Jack Taylor para hacer el molde con arcilla muy fría. Para recrear los sus ojos azules, tuve que esculpirlos.   

¿Te sientes cómodo trabajando con Víctor Matellano?:

Para mí es fundamental estar a gusto con el director, si no, no elijo el trabajo. Y en mi caso ya son varias las colaboraciones con Víctor, no sólo en esta película, sino también en el cortometraje "La cabaña de los ingleses" (2014) y en los films "Vampyres" (2015) y "Parada en el infierno" (2016). Además, me da plena libertad para experimentar.  











lunes, 27 de noviembre de 2017

ENTREVISTA A JACK TAYLOR: "HACER DE MALO ES MUY DIVERTIDO"


El 16 de noviembre, segundo día de la Primera Edición de Isla Calavera - Festival de Cine Fantástico de Canarias, hizo acto de presencia el actor Jack Taylor. Estadounidense pero afincado en España desde hace décadas, este veterano intérprete de larga trayectoria acudió al evento para participar en dos charlas junto al director Víctor Matellano y el diseñador de efectos especiales y de maquillaje Colin Arthur, la primera (día 17) dedicada a la película "Wax" (2014), y la segunda (día 18) sobre el documental "Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror" (2013). 



Taylor también concedió entrevistas, participó en una sesión de firmas (en la que habló amablemente con los fans y se mostró encantado con la invitación) y el sábado 18 recibió el Premio Isla Calavera de Honor en la Gala de Clausura. 


Fernando de Iturrate, Víctor Matellano, Jack Taylor, Colin Arthur y Ramón Fernández Trujillo en la charla de "Zarpazos".

En tus inicios como actor coincidiste con Marilyn Monroe en "The Jack Benny Show", ¿cómo fue esta experiencia?:

Fue uno de mis primeros trabajos, recuerdo que Marilyn participó como invitada en uno de los programas en 1953. La vi entrar en el camerino y al principio casi no la reconocí, pero luego salió a escena y lucía despampanante, una maravilla. En los 50 también participé en otras series televisivas como "Sheena, reina de la selva" (1955).

A finales de los 50 te trasladaste a trabajar a México ¿cómo afrontaste el cambio que supuso para ti interpretar en otra lengua?:

Llegué a México sin saber nada de español, y por este motivo tuve que aprender el idioma escuchando discos de rancheras. Trabajé allí hasta principios de los años 60 y fue una experiencia muy grata. En este país hice una de mis películas favoritas, se llamaba "Los inocentes", fue una lástima que se quemara el negativo.

¿Tienes alguna anécdota de tu papel secundario en "Cleopatra" (1963) de Joseph L. Makiewicz?:

Mi papel era el del esclavo griego de Julio César (Rex Harrison). Recuerdo una escena muy complicada rodada en Cabo de Gata (Almería), en la que había muchos extras, ganado y una pira fúnebre, pero la tuvimos que repetir varias veces, porque Rex Harrison no conseguía recordar su texto de forma correcta. Entre toma y toma, todos nos helábamos de frío mientras Rex descansaba cómodamente en su caseta de campaña. 

¿Qué recuerdos tienes de tu participación en "El Conde Drácula" de Jesús Franco, donde coincidiste con actores como Christopher Lee, Klaus Kinski o Herbert Lom?: 



Con Klaus Kinski no trabajé, porque él rodó su parte en Italia. Con Chirstopher Lee, Herbert Lom, Maria Rohm y Soledad Miranda si coincidí. En general me llevé bien con todos los actores, aunque no se si Christopher estaba contento con nosotros o no. 

¿Qué nos puedes contar de tus otras colaboraciones con Jesús Franco?:

Jesús fue un gran amigo e hicimos muchas películas juntos, a mediados de los 70 dejé de trabajar con él, porque lo que hacía dejó de interesarme, pero mantuvimos siempre una gran amistad. La última vez que lo vi fue en el backstage después de que le dieran en Goya Honorífico en 2009.

¿Y sobre tus trabajos junto a Paul Naschy?:

Hice varias películas con él, entre ellas "Dr. Jekyll y el Hombre Lobo" (1972) y "La venganza de la momia" (1975). Paul se entregaba en cuerpo y alma al género fantástico y a su hombre lobo. Nunca vi a un actor tan entregado a su proyecto. 


¿Hacia qué otros intérpretes guardas un especial cariño?:


Soledad Miranda junto a Christopher Lee en "El Conde Drácula" (1970) de Jesús Franco. 

Seguramente hacia Soledad Miranda, que era maravillosa y por Patty Shepard, que traspasaba la pantalla. Fueron dos casos excepcionales. 


Patty Shepard.

¿Cuál fue tu interpretación favorita dentro del cine de Juan Piquer Simón?:

Yo me quedo con el personaje de Olsen en su versión de "Viaje al centro de la tierra" (1977). 


¿Cómo conseguiste tu papel en "Conan, el bárbaro" (1982) de John Milius?:



Hice el casting y me asignaron el papel de sacerdote homosexual al que Conan robaba la túnica. Luego me llevaron al set y apenas me dieron instrucciones para mi escena, así que lo que más recuerdo fue cuando a lo lejos, vi entrar a Arnold Schwarzenegger con aquel físico tan poco común en aquellos tiempos, y encima yo tenía que pararlo.

Entre tus otros papeles de reparto también encontramos otras producciones internacionales como "El regreso de los mosqueteros" (1989), "La novena puerta" (1999) de Roman Polanski o "Los fantasmas de Goya" (2006) de Milos Forman. ¿Cómo viviste estos rodajes?:

Mi intervención en "El regreso de los mosqueteros" fue muy corta. Sin embargo, mi participación en "La novena puerta" fue una de las mejores experiencias de mi vida, fue un placer ser dirigido por Polanski y conecté muy bien con Johnny Depp. En lo referente a "Los fantasmas de Goya" también fue muy especial para mí, no sólo por el hecho de trabajar junto a Milos Forman, sino porque yo ya había intervenido en una miniserie sobre el pintor estrenada en 1985, y donde yo daba vida al Duque de Wellington. También participé en "1492: la conquista del paraíso" (1992) de Ridley Scott, aunque mi papel fue eliminado del montaje final.

¿Qué te impulsó a aceptar papel del Dr. Knox en "Wax" (2014)?:




Víctor Matellano me lo ofreció y no dudé en aceptarlo. El papel era un bombón para cualquier actor. Disfruté mucho interpretándolo. Me encantaría volverlo a encarnar en otra película. 


¿Qué otros papeles de tu carrera te han dejado satisfecho?:

Me gustó mucho el papel que me dieron en la serie "La fuga" (2012) de Tele 5. Donde tenía un cambio de look e interpretaba a un viejo prisionero. 

¿Has disfrutado con el género fantástico?:


Aunque yo he trabajado en todos los géneros, me reconocen mucho por esas películas, y es algo que me hace muy feliz. Hacer de malo es muy divertido para un actor.

¿Alguna vez pensaste que serías recordado como icono del género fantástico?:

Ni en sueños. Estoy abrumado y sorprendido de que estas películas sean recordadas. Las hicimos con mucho cariño, pero nunca pensé que podría estar en eventos con el público, como sucede ahora mismo. 

¿Qué títulos de este género son los que más te han hecho disfrutar como espectador?:

De niño recuerdo haber visto todo el ciclo de los monstruos de Universal con Bela Lugosi y Boris Karloff, o las películas alemanas de los años 20 como "Nosferatu" (1922) de F.W. Muranu. Esas películas son maravillas, son obras maestras. Sinceramente no tengo una favorita, aunque fuera del género me encanta "Ciudadano Kane" (1941) de Orson Welles. 



De izquierda a derecha: Daniel Fumero (codirector del Festival), Colin Arthur, Víctor Matellano y Ramón Fernández Trujillo (codirector del Festival).